20 oct 2009

Greenwich y más...


¡Aquí estamos otra vez! ¡Y vengo a anunciar que por fin quedé satisfecha al realizar una excursión!
Después de un fin de semana un tanto desfasado en el que sudamos la gota gorda en el T Bar (nunca mejor dicho) y bailamos al son de música indie en el Club Silver (Camden), dedicamos el domingo a visitar Greenwich.


Nos desplazamos hasta allí en barco y el crucerito por el Támesis no estuvo mal, de hecho nos
hizo un día envidiable ¡y pudimos hasta tomar el solito a bordo! ;) Una vez en Greenwich,
visitamos la capilla, la Queen's House (¿es esa la que dicen que tiene un fantasma?) y el museo marítimo. Después de pasar un rato echados en el parque y comer unos hot dogs, subimos hacia el observatorio para sacarnos una foto con el famoso meridiano, y después de visitar el planetario vinimos de vuelta hechos un cromo (no hace falta decir que algunos habían trasnochado y otros apenas habiamos dormido la noche anterior...).


Rematamos el día con una estupenda Spanish Dinner, preparada por Pablo y su chica, ¡ñam! Será la mejor tortilla de patata que comeré en una larga temporada (de hecho estaba buenísima), y el salmorejo... ¡Pa' relamerse!

El día de hoy, tampoco ha estado nada mal, porque lo he pasado con Tamara y Dani, haciendo lo que se dice oficialmente, turismo. Hemos ido a comer al Navajo - Joe, un restaurante con tintes mejicanos muy decente, y tras "picar" en The Tea House, nos tomamos un café en Covent Garden market, en un local indio (¡por fin un café decente!). Hoy me he quedado con el título de "chica reflex", jejeje.

En fin, que demasiada actividad, pero muy poca academicamente hablando, y eso tiene que cambiar a lo largo de esta semana, dolerá un poco, ¡pero es lo que hay!

Kisses from London!


P.D.: ¡Gracias Marta de Pablos por pasarme la foto con tanta rapidez!

17 oct 2009

A month...

On a Saturday like this, I was on the verge of a nervous breakdown, holding my hand luggage tight inside a plane with an uncertain destination... (Ok! It did have a certain destination, just joking! :P) Now I've just realized that a month has gone by since then... And I can't believe it! I'm trying to recall all the good experiences I've been involved in (and the bad ones too... 'Cause I already got some!) and I feel so excited because there's still so much to do, so much to see, so much to live for!

I just wanted to have a little reminder of this day... Now I'm going out!

Big kiss for all!! =)

14 oct 2009

Soy consciente de que es prontísimo... ¡Pero ya empieza a oler a navidad por la calles de Londres! Ayer mismo en Oxford Street Marta y yo pudimos ver que ya van poniendo las luces por las calles. ¿Que qué haciamos otra vez en Oxford? Pues ir de compras, obviamente. Se empieza a notar el frio y servidora se vino con poca ropa para enfrentarlo. Además, ya me he puesto pachucha por primera vez en Londres. Nota mental: "Visitar a un médico en Londres: ¡tick!". Los medicamentos aquí salen bastante caros, más que por el precio que tienen en sí, por el cargo que te añaden (7'20 libras, ¡auch!), pero como no es posible evitarlo, ¡tocó ir a Boots a comprar!

Este último fin de semana ha pasado con más pena que gloria [festivamente hablando] entre la enfermedad y la poca organización, pero también es normal que el ritmo empiece a bajar, ya que empezamos a tener deberes que realizar y cosas que estudiar de una clase a otra... Ayer mismo íbamos a ir al Ministry y entre una cosa y otra el plan no salió 'palante... Al menos no para todos los de Stamford St. Pero... ¡ya veremos este finde!

También he tenido bastante tiempo para pensar por primera vez en casi un mes que llevo aquí... Y es que echo muchas cosas de menos, entre ellas a mi amigas, mi familia, mi cama, mis sitios favoritos de allí. Cada vez me hago más a este entorno, pasar por Trafalgar Square ya no me impresiona, empiezas a quedar con la gente en distintos puntos como si de tu pueblo se tratase... Pero sigo teniendo esa sensación de que algo en mí está a medias...

Habrá que seguir buscando emociones fuertes, ¡y hacer "sinpas" en los buses! xD


Otra nota mental: "¡Tengo que comprar galletitas de la suerte en el Soho!"

(K)


10 oct 2009

Camden

Uno de los lugares que hasta el momento más me ha llamado la atención de Londres, ha sido Camden Town. Me imagino que ésto a ningún lector le sorprende, porque es una parada obligatoria en toda guía de viajero, y porque si Londres ya es de por sí cosmopolita, Camden lo es llevado al extremo. Te puedes encontrar de todo por sus calles, incluyendo a los miembros más selectos de cada tribu urbana.

Ayer fue la segunda vez que visitaba ese lugar, y no será la última. A diferencia de un sábado cualquiera, ayer Camden mostraba una quietud sorprendente, aunque agradable para los que nos animamos a ir. La falta de barullo nos hizo apreciar detalles que son más dificiles de ver en un día muy concurrido. También pude dar rienda suelta a mis instintos consumistas, y "piqué". No es dificil, ya que en Camden Town te puedes encontrar puestos de todos los estilos, desde las Gothic Lolitas a los Cyber, pasando por la ropa comunmente considerada "pija". También existen puestos con diversos artículos como pueden ser posters, muñecos, artesanía... En los establos (o lo que antes se utilizaba como tal, hoy día habilitado), los amantes de las antigüedades y los objetos de segunda mano también tienen su sitio.

Y refiriendome nuevamente a esa tribu urbana, hasta hace poco desconocida para mí, en Camden se encuentra Cyberdog, una tienda de ropa y accesorios de lo más futuristas. Entrar allí es como acceder a una nueva dimensión (¡y no es exageración!) en la que la música suena a todo volumen y los dependientes, los accesorios, la ropa,... Brillan con luz propia - tengo que añadir que dudo mucho que llegue el día en el que yo vista esas prendas, ¡pero en fín! -, bueno, no es propia del todo, pero como si lo fuera.

Otra de las curiosidades de Camden es que los diversos puestos y la comida conviven armoniosamente. Digo ésto porque consuela bastante hallar puestos de comida cuando te cansas de caminar. De hecho ya estamos haciendo migas con las chicas del puesto tailandés, que nos deben de ver con cara de hambre, porque siempre nos echan un poquito más.

Podría seguir, y seguir, y seguir hablando de Camden y de que puede ser un tanto frustrante estar encontrandote con españoles allá a donde vas porque parece que no estás en el extranjero, y de que no os he dicho lo que finalmente me compré...

Bueno, va... Un sombrero, un vestido, y unas catiuscas, que ya empiezan a hacer falta...

Un beso.

7 oct 2009

Poco a poco se va desarrollando un proceso de adaptación, en el que cuando abres los ojos por las mañanas ya dejan de hacersete extrañas las paredes entre las que amaneces. Te levantas, sales de tu habitación hacia la cocina con la botella de leche, y huyes en lo que la taza se calienta en el microondas (¿manías mías? Tal vez no), tras recoger el vaso, vuelves a tu habitación, arrasas con todo lo que encuentras entre tus provisiones, y te dedicas... A mirar The Birth of the Codex de reojo, a sabiendas de que el libro también realiza el mismo proceso contigo. Creo que hoy ya no me libro... En vez de dormir tanto debería ponerme las pilas, que en esta universidad parecen ir en serio. Pero antes, seria recomendable una ducha fria para que las frustraciones se vayan por el desagüe.

Estoy bien aquí; al menos hasta el momento, siempre hay alguien con quien charlar o dar un paseo por Piccadilly o llegar hasta el Primark en Oxford Street. Me gusta esta ciudad, aunque soy consciente de que aún me queda mucho por ver, y descubrir. ¡Ni siquiera he terminado de ver los sitios turísticos en más de dos semanas que llevo aquí! Pero poco a poco ya irán saliendo los planes... Aún tengo que familiarizarme con la universidad, que es lo más urgente, ¡ y la biblioteca! La biblioteca Maughan del King's College es un auténtico laberinto, y espero acostumbrarme pronto a él, ya que lo voy a tener que ulitizar mucho.

Será mejor que me ponga a leer un poco estos libros que conseguí arrebatarle a la biblioteca, si no se me echará el tiempo encima...

29 sept 2009

London nights

Aún no he conseguido acostumbrarme a la rutina inglesa. Es complicado, cuando vas al supermercado a realizar unas compras a eso de las 6.30 de la tarde y te das cuenta de que faltan escasos minutos para que cierren; y es complicado, cuando pretendes salir a cenar algo fuera y la cocina cierra a las 9.30. Quién entenderá a estos ingleses...

A lo que sí me he acostumbrado, por fortuna o por desgracia, es a las noches londinenses. Hay locales realmente atractivos y amenos por la zona (¡y exentos de humo!), para los que no es necesario un largo desplazamiento. El propio King's College está bien dotado de una discoteca en el Student's Union, y con caminar un poquito más lejos, ¡nos encontramos con el Ministry of Sound! Uno de los destinos que ya constaba en mi agenda antes de venir.

La noche de ayer fue realmente brillante. Cuando entras en un pub o discoteca, siempre corres el riesgo de que haya canciones que te gusten, y canciones que no. Conmigo no se dio el caso anoche y no dejé de bailar en lo que estuvimos allí. Si la cheese music no es lo que os tira, no importa. Ministry of Sound dispone de varias salas, ¡a cada cual mejor! Sinceramente creo que ha sido una de las mejores inversiones de mi vida. Y todavía sonrío cuando se me viene a la mente. La única pega: al ser lunes, y ser una fiesta en la que prácticamente todos éramos estudiantes del King's, Ministry nos cerró a las 3 de la mañana. No está mal teniendo en cuenta que el día de hoy no se podía pasar en la cama...

Son poco más de las 7 y ya está oscureciendo... ¿Debería ponerme el pijama e irme a dormir? I don't think so...

23 sept 2009

Desde Londres con amor

¡No sé cómo he tardado tanto en escribir de nuevo aquí! Asumo que es por la falta de tiempo en las tierras inglesas. ¡Desde el momento en el que pisé Londres no he tenido un solo instante de serenidad!

Nada más llegar a Heathrow sabía que ya no estaba bajo las alas familiares, si no que me encontraba en un país distinto, extremadamente cosmopolita, y un tanto lejos de mi hogar. Sin embargo, darme cuenta de eso no fue del todo demoledor. Ya a la salida del aeropuerto, me sentí como un personaje más de una de mis películas favoritas, Love Actually. Puede resultar ridículo, pero desde aquel preciso instante no puedo quitarme de la cabeza la canción de los Wet Wet Wet...

No tardé en llegar a mi residencia en taxi. Respecto a eso, no puedo quejarme en absoluto. Stamford Street Apartments es un conjunto de apartamentos situado en pleno centro de Londres, inmejorablemente situado. En cuanto dejé mis bártulos repartidos por la que será mi habitación durante el curso, no tardé en hacer migas con un muchacho inglés. Me sorprendí a mi misma hablando con considerable fluidez, aunque he de decir que de mí tal vez se podría esperar más: soy estudiante de filología inglesa.

Ser un erasmus es, como nos dijo ayer el Vice-Principal del King's College London, "a burocratic nightmare", y es una mayor pesadilla aún en Inglaterra, debió haber añadido. Aún no he terminado con los papeleos que tengo por hacer, pero espero hacerlo pronto. Como bien me advirtió mi compañera, la que el año pasado pasó por aquí: "estas cosas se olvidan en cuanto queden hechas, y te quedarás con lo bueno".

Quedan muchas cosas en el tintero pendientes de ver la luz, pero creo que por hoy ha sido suficiente. Sólo quisiera añadir que a pesar de lo movidos que están siendo estos primeros días aquí en Londres, tengo un pequeño vacío aquí dentro que sólo ciertas personas podrán llenar siempre. Espero volveros a ver pronto.

Un beso