4 may 2010

Finde curioso


Finde curioso. No muy movido, pero curioso. El viernes noche fuimos a The Rest is Noise en Brixton a tomar una pinta y escuchar tocar a Amy's Ghost, My First Tooth y The October Game. La verdad es que el local estaba muy bien ambientado y los grupos no estaban nada mal. De hecho servidora hizo de mecenas y compró un par de discos al final de la velada. Lo gracioso fue volver después en bus, ya pasadas las 12 y sin ninguna línea que nos llevase directamente a Waterloo. Además, el cielo de Londres escogió el mejor momento para acabar con la pequeña tregua que nos venía dando estos días.

El sábado fue día de excursión, y Lice, De Pauls y yo nos arrimamos a la city of London, zona en la que los nuevos edificios acristalados y de formas variopintas conviven con los restos romanos de lo que en su día fue el muro que delimitaba la ciudad. Fuimos a ver unas galerias, y también el Museum of London. Tuvimos el placer de contemplar al principal sospechoso del famoso incendio de 1666: ¡el horno de hacer pan! La excursión se nos chafó hacia la tarde, cuando volvió a llover, ¡y de qué manera! Tuvimos que quedarnos esperando en un soportal hasta que ya no pudimos más y salimos corriendo en busca de la boca de metro más cercana; fue una escena un poco cómica, aunque eso habría que preguntarselo a nuestras narices y gargantas; parece que la primavera ha decidido esperarse un poco más para dignarse a aparecer. Locas como estamos, estuvimos un par de horas estudiando luego en la biblioteca, y a última hora nos pasamos por el Wellington para ver el final del partido... ¿Era Villareal-BarÇa? Nunca he sentido excesiva pasión por el futbol, pero para algunos aquí es ya más que una costumbre ver ciertos partidos retransmitidos en ese pub.

El domingo fue un día bastante tranquilo, que acabó en Camden en un bar (que también es galería fotográfica) llamado Proud. Fuimos allí porque The October Game volvía a tocar junto con otros grupos, y el local estaba bastante bien. Después de eso una "sana" cenita en el Burguer King y de vuelta a la residencia. La verdad es que no estoy comiendo del todo bien ultimamente. Entre el horario que llevo, las prisas y las pocas ganas de cocinar, resulta imposible comer en condiciones.

Es practicamente el último mes aquí, y casi diría que el más atareado. Todos andamos un poco locos con el tema de los exámenes y, a la vez, queremos exprimir esta última temporada al máximo, ¡al menos yo! Y parece mentira que ya casi todo esté tan cantado... Tengo mis billetes para ir a Friburgo unos días desde aquí una vez terminados los exámenes y ya sólo falta el billete final... Pero me da que aún quedan sorpresas en este tramo :)

27 abr 2010

So much to see...


¡Ya me encuentro back en London! Y la verdad es que bastante contenta, echando de menos mi casita y mi entorno ya que me había acostumbrado (con una semana extra gracias a "mi amigo", que está que arrrde xD), pero con el buen tiempo las penas se van y las ganas de hacer cosas vienen rápido. También toca estudiar, pero creo que esta vez no voy a permitir que eso empañe esta recta final de mi Erasmus. Voy a adoptar esa filosofía que dice "¡este año dejo de estudiar y me pongo a beber en serio!". Obviamente es una broma, ¿pero a que suena bien?

Tras un sábado de reencuentros, birras y algunas risas, el domingo Lice y yo nos animamos a ir al (perdón por la expresión) culo del mundo, por donde queda Crystal Palace, un barrio que recibe el nombre de un palacio que hubo allí en su día. Un lugar muy bonito por cierto, en el que nada más bajar del bus número 3 se oían los ruidos de las barracas de un recinto ferial; no podía faltar el carrusel, por supuesto, y es posible que un poco, tan solo un poco, se me iluminase la mirada. ¡No puedo evitarlo cada vez que veo un carrusel! Comimos en un restaurante chino donde la comida era abundante y barata (y no estaba mala, claro), y posteriormente fuimos al parque para pasear en compañía de los restos de dicho palacio. Pronto dimos con varias entradas gobernadas por esfinges, y unas escaleras cuya bajada te hace sentir como una princesa (Anastasia para ser más exactos, ¿no Ainara?). A sus pies se extendía una vasta parte de Londres, y más allá las colinas verdes. No esperaba ver un lugar así en Londres, con esas vistas que me recordaron a las vistas de París desde el Sacre Coeur. Tal vez no tan bonitas las de Londres, pero igual de impresionantes. Otra remembranza de París: también existe en Crystal Palace una torre de comunicaciones inspirada en la Torre Eiffel.

En el paseo que nos iba guiando poco a poco a un Jurassic Park muy particular (nuestro objetivo de aquel día), también había un pequeño escenario que tenía enfrente un estanque repleto de nenúfares (bonitos conciertos se podrían hacer allí, y ninguno taparía la vista del otro, a no ser que no le importase darse un chapuzón...), ¡y un laberinto que costó dominar! Había muchas zonas verdes en las que las familias, y en especial los niños, se lo estaban pasando "teta". Una niña hasta se animó a tirarse de una pequeña pendiente haciéndose la croqueta, lo que provocó un poco de envidia en nosotras, ¿o no? Nosotras nos conformamos con correr a lo loco, cosa que supo muy bien. Después de una parada para comer un heladito, llegamos a la meta: un pequeño parque dominado por reproducciones de dinosaurios de la época victoriana, por lo visto fue uno de los primeros intentos por reproducir dichas criaturas.

El tiempo acompañó bastante, pero a la vuelta empezó a chispear. Así que antes de volver a la residencia, nos metimos en un pub a tomar unas cervezas y descansar un poco (¡a lo tonto habíamos hecho un buen recorrido a pata!). El pub también era muy chulo, con un diseño bastante peculiar, estanterías repletas de libros y juegos de mesa por doquier. De vuelta a la residencia, nos encontramos con un nuevo plan: corderito y tortilla de patata para cenar, acompañado de... Más cerveza, ¡cómo no! La verdad es que servidora se puso las botas bien puestas, ¡porque cosas como esa no se pueden desaprovechar! El problema fue coger sueño luego, porque desde ayer ya toca distribuir el tiempo de una forma más ordenada.

¡Veremos si el tiempo sigue acompañando y salen más días como ese! :)

16 abr 2010

Tras la tormenta... Llega un volcán


Es mi humilde opinión, pero creo... Que algo pasa con Reino Unido. Sí, no sé: estas navidades trajeron su cola y ahora tras unas placenteras vacaciones en casita, algo tenía que pasar. Un volcán, sí, ¡un volcán! Ha provocado el caos una vez más en los aeropuertos europeos. La peor parte se la ha llevado mi querida "isla bonita". Ese cráter humeante islandés puede hacer que me quede sin vuelo mañana.

No, no he entrado en pánico. La verdad es que estoy muy a gusto en casita, y tarde o temprano volveré a London, si no es ahora, dentro de unos días (esperemos, aunque por lo visto la cosa va para largo). Lo cierto es que al saber la noticia no podía parar de reir. Luego la euforia dio paso a dudas existenciales sobre si alguien me había echado un mal de ojo. Bueno, a mí y a todos los pasajeros que no han podido realizar sus vuelos en las últimas 24 horas. ¿Será una señal? ¿Será que se acaba el mundo? Yo lo tengo claro, si mañana mi vuelo se cancela, me voy de fiesta.

11 abr 2010

Ya falta menos


Sí, estoy en casa de nuevo. Regresé el día de mi cumpleaños (2 de abril) tras una noche muy divertida por cortesía de dos soles que llamaron a mi puerta en cuanto el reloj marcó las 12. No dormí mucho y el día se hizo largo en Heathrow, pero al menos me llevé conmigo el recuerdo de un momento especial para celebrar que hacía 22 noches como ésta que había nacido (porque nací poco después de medianoche; nací fiestera, aunque ya no lo sea tanto). Ahora tengo un bonito póster en mi habitación de Londres para que no se olvide (¡con chinchilla incluida!). Ya falta menos para volver a Londres, y también para mi definitiva vuelta otra vez aquí. El tiempo pasa demasiado deprisa, y yo no lo asimilo. No asimilo tantas cosas...

Estos últimos dos días he vuelto a pisar Donosti. Casi se me olvida lo llena de vida que está (¡y más con el buen tiempo que me he encontrado!) y lo mucho que mi cuerpo me pedía escapar otra vez allí. Paseando por sus calles es como más serena me encuentro, aunque a mi alrededor escuche un gran alboroto y no deje de ver caras y caras de desconocidos que vienen como yo en busca de un rayo de sol y un poco de agua salada. Que Londres será una ciudad preciosa y llena de cosas que ver y hacer, pero "aquí no hay playa" y yo no la cambio, y eso que yo de pequeña odiaba irracionalmente ir allí.

En mis paseos a solas (porque a veces vienen bien) tan inmóvil que me quedé mirando las móviles aguas de la Concha (¿es ésto una antítesis? Tengo que repasar los recursos literarios...) el sol que se hacía ver en el mar a modo de mil luces me parecía un conjunto de neuronas en proceso de sinapsis, chocando unas con otras, creando distintas formas y debajo, los peces se agitaban de un lado para otro, como quien no sabe a dónde va, tal vez un poco como yo (aunque con menos capacidad para retener la memoria, espero).

He vuelto a ver caras conocidas que se han echado en falta durante estos últimos tres meses, y aún me queda gente por ver. Resulta molesto no disponer de más tiempo para compartir momentos, ya que estaré de vuelta en Londres el día 17 y las vacaciones de semana santa han llegado a su fin hoy a eso de las 12 de la noche para muchos. Pero más molesta resulta la impotencia de no ver a quien hace poco estaba aquí y ya no está, y no estará hasta quién sabe cuándo. Supongo que así es como uno ve las dos caras de la moneda: es quien se va y quien se queda al mismo tiempo.

Por el momento tengo muchas cosas con las que quedarme: me quedo como regalo de cumpleaños con el análisis de sangre que me obligaron a hacerme (y del que aún no sé los resultados), un foulard (me aparece esta palabra subrayada en rojo y cuando busco la corrección una de las palabras sugeridas es "follaré", a saber), unos bombones, una pulsera y una carta cuyo olor me gustaría conservar el mayor tiempo posible. Soy una ñoña, lo sé.

Me quedan muchas cosas por comentar, pero empiezo a tener sueño y mi cabeza me está dando guerra también. Mañana debería centrarme en... Por lo menos, tocar algún libro y hacer que estudio. Porque sí, en mi etapa Erasmus también hay exámenes.

Muxu ^.^


1 abr 2010

Manifestaciones y adioses (II)


Yesterday too Ines organized a good-bye drinks kind of, and even though I was still ill, I really felt it was my duty to attend the meeting at the Waterfront. Rather than being there for the time we have spent together, I was there for the time that we have not. I still don't know how Ines didn't end up crying last night, for I really think it was a touching moment, one of the last staying here in London. Maybe she is right and smiling is the best choice.

It feels like time (and sometimes mere laziness) has not let me the chance to share more experiencies with some of you guys. Those experiences I shall never forget. It's been a great time and I realize... That I should have met you more. Now there's no chance to go back, but I wanted to say thanks for letting me in, for getting to know you before it was too late. I wish you the best and I'm really looking forward to meeting you again, whenever and wherever that happens.


Viel Glück! Hoffe wir sehen uns bald wieder!

Buona fortuna! Spero di rivedervi presto!


P.D.: And Ines is right, we are good looking! :P


31 mar 2010

Manifestaciones y adioses (I)

En todas partes se cuecen habas, hasta en el King's College London. Así que cuando asistí ayer a la manifestación en contra de los recortes departamentales y de personal en el King's College, la imagen se me hizo cuanto menos familiar. El caso es que las humanidades siempre han sido las mártires de la historia en tiempos inestables, y esta vez no iban a ser menos. Desconozco las consecuencias que estos recortes puedan tener en las ciencias, pero creo que algo sé de lo que pueda pasar con las letras; y para muestra, un botón. Para añadirle más dramatismo al asunto, en esta ocasión nos hemos visto cara a cara con un profesor que corre el riesgo de ser despedido, el loco incomprendido de David Ganz. Supongo que lo menos que se podía hacer era asistir al evento que se celebró ayer a la 1 a las puertas del Strand Campus, para apoyar a las víctimas de estas "masacres". El caso es que ayer, con mi trancazo del copón y mis pocas ganas de salir a la calle, estuve allí, con la cara pintanda de verde gracias a Hannah, sacando fotos y grabando vídeos. Si no grité "No cuts at King's" es porque mi garganta no me lo permitió.

Justo después empezó a llover. Teniendo en cuenta mi estado no era un gran acontecimiento que digamos, aunque es cierto que hemos tenido un tiempo atípico durante estos meses. Y tras ir y volver de la biblioteca a dejar unos libros, algunos valientes seguían ahí, a grito pelado: "They say cuts back? We say fight back!" (me gustó este grito en particular, jeje). Con anécdotas como ésta estoy por dar carpetazo a otro semestre más aquí en Londres, semestre que acaba mañana tras mi clase de italiano y la entrega del tercer y último essay (¡chúpate esa!).

25 mar 2010

No news, good news?


El tiempo pasa volando y sin mucha novedad por este blog... ¿Buena señal?

La verdad, es que a veces me paso por aquí con la sana intención de compartir más vivencias, pero no encuentro la palabra precisa, ni la anécdota adecuada. Así que tal vez debería limitarme a contar lo que he estado haciendo estos últimos días, para que no se queden en el olvido, al menos.

Pues tras una visita vino otra, con sus consecuentes paseos de aquí para allá, los ataques consumistas (es lo que tiene salir con tu prima y que te diga que quiere mirar tiendas) y la visita de rigor a Camden (ya dije que me encanta ese sitio). Me compré un tinte morado he hice algún que otro experimento sobre mi pelo, y la verdad, no estaría mal teñírmelo completamente de "plume", vamos, un morado tirando a oscuro. También me compré unas gafas a lo NERD que tarde o temprano acabaré sacando a la calle, al menos aquí en Londres. ESE es uno de los puntos buenos que tiene esta ciudad, y que creo que ya he comentado en alguna ocasión: da igual quien seas, lo extravagante que te consideres al vestir o al actuar; ¡SIEMPRE habrá alguien más extravagante que tú! Eso me invita a experimentar con las cosas; no me considero una persona muy atrevida, pero estoy aprendiendo a serlo.

El sábado 20 tuvimos paellada, en un intento de recrear el ambiente que hubo en el gran Cocido(s) Day (entiéndase el nombre como la forma de decir que el cocido no es el único que acabó cocido...). Tal vez este sábado no fue tan exitoso como aquel otro, pero las excusas para juntarnos un montón de personas y "hacer ruido" siempre son bienvenidas. Acabamos todos impregnados de un agradable olor a pescado y cerveza. Hacia la noche ya hubo unos cuantos desertores (servidora entre ellos), pero por lo visto la fiesta siguió hasta bien entrada la madrugada para muchos y tuvo cierto éxito. Espero, que con la mejora del tiempo y algo más de tiempo libre, me pueda yo apuntar a una juerga así.

Lo que lleva de semana, ha ido más o menos como imaginaba. Hay ocupaciones de las que encargarse, así que me he dedicado a trabajar un poco en los essays que me quedan por terminar (y lo que me queda...) y he ido a clase. El martes tuvimos en Journey Through Spain la visita de una escritora llamada Lala Isla, que publicó en el 2002 un libro de viajes llamado Londres, Pastel sin Receta. Aitziber (El Espejo Escrito)se tomó el lujo de copiar las frases que bien podrían considerarse célebres y que la escritora soltó (tal vez pensando demasiado, tal vez sin pensar). Cito algunas:

"En España no viajamos, vamos a comer" (sí, lo del turismo gastronómico está demasiado en auge, "y aquí, ¿qué plato típico hay?")

"Porque si la ciencia fuera imparcial, tendríamos buenos anticonceptivos" (olé xD)

"Yo es que hay veces que leo… y digo… ¿pero qué me estás contando…? Todo palabras rarísimas…" (vamos, totalmente de acuerdo, la literatura no debería ser un torturador de mentes, debería ser simple y muchas veces, enviar su mensaje sin necesidad de florituras)

"Porque no nos engañemos: lo de las notas [a pie de página]son un coñazo" (qué Dios, digo, ¡que el King's College London te oiga!)

"Y en los hospitales de Londres había carteles que ponían: ¡Padres, no abandonéis a vuestros hijos, visitadlos!" (pobres criaturas recién nacidas y que sus padres pasen de ellos... Por lo visto era lo que se llevaba aquí en los 70)

"Escribí mi libro en primera persona porque la literatura de viajes es así" - Bueno, Cela escribía en tercera persona (contesta la profesora) - "Ya… Pero Cela… ejem, ñuñuñu..."(al margen de si la literatura de viajes se ha de escribir o no en primera persona... Sí, Cela puede llegar a ser un truño, jaja)

"Y la gente se quería ir a la Luna… A la luna ¿para qué…? Si no hay mercados, ¡no hay fiestas!" (¡ya te digo! Quien la diseñó no tenía nada de instinto comercial...)
Al margen de ésto, también podría contar que ayer tuve uno de los días más productivos en mi corta vida aquí en London, porque me animé a ir con De Pablos a los ordenadores de la biblio para así poder continuar escribiendo mi essay (hoy creo que me quedo en casita trabajando, por pereza más que nada), y que haré lo posible para poder ir mañana a la fiesta Erasmus en el Ruby Blue en Leicester, que se celebra con motivo del final del semestre. Es verdaderamente insólita la posibilidad de asistir aquí en Londres a una fiesta de categoría Erasmus; como comentaba en la paellada con Leonardo, un chico italiano, los Erasmus somos uno más aquí en Londres. No tenemos ni las desventajas, ni tampoco los beneficios de ser estudiantes de intercambio; si existe una visión preconcebida y falsa de lo que es ser Erasmus, aquí se cumple de lleno. En definitiva, Londres se le queda grande a alguien como nosotros. Pero eso no quita que disfrutemos de nuestra experiencia.

Si me lo permitís, me voy al Wasabi de Waterloo a por algo de papeo y me recluiré en mi kelly hasta que avance un poco más en mi coursework (acabo de releer esta frase y...¡tela!).

See ya!